1) Las ETT’s cobran a los trabajadores y se quedan con parte de su salario. MENTIRA: El 100% de los ingresos de las ett’s s provienen del margen que le cobran a las empresas usuarias por sus servicios de externalización de determinadas funciones de RR.HH..
2) Si trabajas para un ETT, cobras menos que si te contratan directamente. MENTIRA: Las ETT’s pagan como mínimo lo que marca el Convenio Colectivo de la empresa usuaria. Es decir, lo mismo que si el trabajador fuese contratado directamente. Es verdad que no ganas antigüedad en la empresa usuaria, pero por contra disfrutas de una indemnización mayor (obligación exclusiva para las ETT’s).
3) Si las ETT’s no existieran, no habría temporalidad. MENTIRA: Las ETT’s solo gestionan menos del 20% de la temporalidad en España (datos oficiales del Ministerio de Trabajo). Es decir, que el 80% restante de los contratos temporales son realizados por las empresas y los organismos públicos directamente. Es más, por lógica económica, dado que las ETT’s cobran su margen de negocio a las empresas usuarias, si toda la temporalidad fuera canalizada a través de ellas, se acabaría con la temporalidad abusiva de algunas empresas (les saldría caro) y sólo quedaría la temporalidad real necesario y justificada.
4) Si la ETT cierra (quiebra o suspende pagos), te quedas sin cobrar nada. MENTIRA: Las ETT’s están obligadas a mantener un aval frente al Ministerio de Trabajo, para garantizar el pago de salarios de sus trabajadores, y las empresas usuarias son responsables solidarias. Es decir, está garantizado por dos empresas y un aval, además del Fondo de Garantía Salarial (que es lo único que tienen el resto de trabajadores).
5) Las ETT’s ganan un montón por no hacer nada. MENTIRA: Las ETT’s existen y cobran un margen por prestar un servicio completo que incluye entre otros: los de las empresas de selección, los de las bolsas del empleo (como el INEM), los de las gestorías, los de financiación, los de asesores de RR.HH., etc. Es decir, que cubren muchos aspectos de la cadena de valor de los departamento de RR.HH., funcionando como apoyo externo a los mismos. Y su margen bruto medio es del 10-15%, muy inferior al margen que se aplica en otros sectores. Hay que recordar que el coste salarial (salario bruto + gastos de seguridad social) puede alcanzar casi el doble del salario neto percibido por el trabajador, y es un error muy común comparar este último con la tarifa cobrada por la ETT.