Uno de los apartados en los que puede haber acuerdo es el de la mejora de los servicios públicos de empleo. La clave será la apertura de la puerta del viejo Inem a la colaboración con las empresas de trabajo temporal convertidas en agencias privadas de colocación. El apoyo se centrará especialmente en el ámbito de la recolocación de parados o afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE), según fuentes de la negociación.
Los sindicatos también están dispuestos a levantar el veto a la actuación de las ETT en algunos sectores, anticipando así una directiva europea. Para ello, han pedido al Ministerio de Trabajo que las ampliaciones de las áreas (por ejemplo a la construcción) se hagan mediante acuerdos sectoriales.