El Gobierno plantea reformar los contratos y busca fórmulas de despido más baratas
Autor: sansan a 8:58. Categoria: Noticias
Ni abaratamiento generalizado del despido ni creación de un contrato único con menor coste en caso de rescisión, como piden el Banco de España y la patronal. El Gobierno central ha perfilado ya buena parte de la reforma laboral que quiere implantar, a la que pretende sumar a empresarios y sindicatos, y pasará de puntillas sobre esas demandas, aunque estudia fórmulas para que a las empresas les salga más económico desprenderse de los trabajadores excedentes. Tras semanas de conversaciones en la nueva etapa de diálogo social, Comisiones Obreras y UGT están convencidas de que el Ejecutivo mantendrá como está el contrato indefinido ordinario -indemnización de 45 días por año trabajado y un máximo de 42 mensualidades- y someterá a profundos cambios el resto de las principales modalidades de contratación.
A partir del próximo día 12, el Gabinete de Zapatero presentará a los agentes sociales un documento en el que concretará las líneas generales avanzadas en febrero sobre la reforma laboral para intentar el máximo consenso posible acerca de unas modificaciones que todos los implicados creen urgentes.
A falta de los detalles, este diario ha podido conocer en fuentes sindicales que en la mesa de diálogo se trabaja en una fórmula para impulsar y ampliar el marco de aplicación del contrato para el fomento de la contratación indefinida -en la actualidad con despido de 33 días por año y dos anualidades de indemnización como máximo-, aunque este apartado estaría aún demasiado ‘verde’ como para que sea presentado en fechas próximas al 12. Como ya adelantó EL CORREO, el Gobierno defiende una nueva fórmula de indemnización ensayada en Austria, que sería creciente con la antigüedad y subvencionada en parte con fondos públicos, lo que reduciría el coste del despido para el empresario y afectaría de una manera limitada a la compensación vigente en este momento que recibe el trabajador.
En su objetivo de reducir la dualidad del mercado laboral entre los empleados temporales y los fijos, fuentes sindicales señalan que el Ejecutivo plantea reformas del contrato eventual para circunstancias de la producción con el fin de eliminar cualquier posibilidad de que sea utilizado de manera estacional. Para esos casos existe el contrato fijo discontinuo, que será «redefinido», aunque sin modificar su protección social. También abordará la reforma del contrato de obra o servicio, con el fin de desvincularlo de la relación mercantil de las empresas que a menudo encubre. Además, profundizará en la limitación del encadenamiento de contratos, a la que se recurre con frecuencia para cubrir puestos estables.
Por definir está aún la modificación de las causas del despido objetivo -por circunstancias técnicas, económicas, organizativas y de producción-, sobre el que se realizará un estudio. La prevención en este asunto de los sindicatos es grande, porque temen que se dé a los empresarios mayores posibilidades en la rescisión del contrato, lo cual redundaría en menores compensaciones por despido. Esta fórmula -20 días por año trabajado y máximo de una anualidad- es apenas utilizada por las empresas ante las complicaciones y sentencias judiciales contrarias que en la gran mayoría de los casos reciben, con el encarecimiento consiguiente.
Cambio total
El capítulo que será reformado de arriba a abajo es el del sistema actual de bonificaciones a la contratación, que se lleva 2.850 millones de euros al año. Y ello con el visto bueno del Congreso, que recientemente, tras escuchar a expertos, sindicatos y patronal, avaló la ineficacia de esta fórmula. El nuevo sistema, según las fuentes consultadas, iría dirigido a mejorar las oportunidades de empleo en colectivos especialmente desfavorecidos en el mercado laboral actual. ¿Cuáles?: jóvenes y mayores de 45 años, que sufren tasas de paro de casi el 40% en el primer caso, y desempleo de larga duración en el segundo. Hasta ahora, las mujeres constituían el principal grupo beneficiario de esta política. Para ellas se buscarán fórmulas que mantengan la discriminación positiva, pero dentro de los dos colectivos citados.
Tal como estaba previsto desde el principio, no se esperan grandes problemas para llegar a un acuerdo sobre la reforma del sistema actual de reducción de jornada utilizada en los expedientes de regulación de empleo. Con la mirada puesta en el éxito de la fórmula alemana -el ‘kurzarbeit’-, los cambios en este apartado darán protagonismo a la negociación colectiva, mejorarán la reposición de las prestaciones de paro en beneficio de los trabajadores -un decreto del Gobierno ya lo hace con las suspensiones de contrato desde hace meses- y beneficiará a los empresarios con una mayor bonificación de sus cotizaciones a la Seguridad Social. La aportación de fondos públicos en favor de las dos partes afectadas -trabajadores y empresas- favorece la consecución de un pacto.
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